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 /// Trenes turísticos y sus recorridos fascinantes - Argentina
 
 /// Salta - El emblemático Tren a las Nubes.
Imposible no admirar la espectacular obra de ingeniería creativa sobre la Cordillera de los Andes que sustenta al Tren a las Nubes. Es uno de los tres ferrocarriles con los itinerarios más altos del mundo. Se abre paso en plena cordillera, recorre 217 kilómetros espectaculares en plena subida, atraviesa 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos, 2 “rulos” y 2 zigzags, hasta alcanzar los 4200 metros sobre el nivel del mar. Su recorrido implica contactar paisajes maravillosos, muchas veces flanqueado o por encima de cúmulos de nubes, motivo por el que se lo reconoce con ese nombre.
Parte desde la ciudad de Salta, cruzando el Valle de Lerma y la Quebrada del Toro, hasta introducirse en la Puna. Su sinuoso recorrido, entre zigzags y espirales, no es casual ni producto de obstáculos en su trazado. El ingeniero estadounidense Richard Maury diseñó el proyecto basándose en las leyes de la física, en relación con la adherencia de las ruedas a las vías, desechando el habitual sistema mecánico de cremallera utilizado para trepar terrenos con subidas muy empinadas. Lo construyó disponiendo las vías de la manera peculiar por la que circula.
El recorrido, que se realiza avanzando a una velocidad de 35 km/h, emplea alrededor de 15 horas de ida y regreso. Se inicia a las siete de la mañana y dura hasta alrededor de la medianoche, con paradas en San Antonio de los Cobres y en el viaducto La Polvorilla, en el kilómetro 1350.
Los habitantes de esos pueblos ofrecen a los viajeros sus artesanías, vestimentas, productos regionales y souvenirs de ese insólito y fascinante viaje. El tren cuenta con servicios de comedor, audio, video, un sistema de audioguía en cinco idiomas y un guía turístico por vagón.
Entre las localidades significantes que toca en su recorrido el Tren a las Nubes se encuentran:
Campo Quijano, conocida por su ubicación como el Portal de los Andes. Es tradición que los lugareños saluden al tren cuando hace sonar su bocina.
El Alisal, que debe su nombre a la presencia de los pintorescos árboles alisos íntimamente asociados al paisaje. El tren realiza aquí su primer zigzag, ganando altura por medio de un retroceso.
Chorrillos, donde debe realizar un segundo zigzag para seguir ganando altura.
Puerta de Tastil, que lleva el nombre de las ruinas de Santa Rosa de Tastil, una de las más importantes de la provincia.
San Antonio de los Cobres, ya a 3775 m, es una antiquísima población ubicada junto al río del mismo nombre. El pueblo se encuentra en los alrededores de la famosa Sierra Cobre, rica en este mineral. Pueden adquirirse en ella muy buenas prendas típicas, tejidas en lana y fibra de alpaca, llama y vicuña. El tejido es la principal fuente de trabajo de las mujeres en la zona. Aquí se teje el legendario barracán, una tela gruesa hecha con lana de llama o de oveja, que se caracteriza por el entramado de colores naturales en que priman el blanco, el negro y el marrón.
Mina Concordia, donde la locomotora es desprendida de los coches para que, ya ubicada por detrás, pueda empujar los coches hasta el viaducto y quedar adelante para poder retornar hacia Salta.
Viaducto La Polvorilla, a 4200 m, es una extraordinaria obra de ingeniería que describe un arco sobre el que se asientan las vías del ferrocarril, de 224 metros de longitud en curva, por 63 de altura. El tren llega con la máquina atrás para efectuar el retorno. Debido a la altura y falta de oxígeno, se recomienda a los turistas caminar lentamente cuando el tren se detiene para permitir que los pasajeros desciendan.
 /// Esquel - La Trochita.
Una experiencia del siglo pasado en el presente. El Expreso Patagónico, La Trochita, como se lo conoce en la agencias de turismo internacionales, es un pintoresco tren impulsado por una máquina a vapor que arrastra vagones calefaccionados mediante estufas a leña, que recorre singulares paisajes patagónicos de extraordinaria belleza.
Parte desde Esquel, viajando por los valles y mesetas patagónicas en un recorrido de dos horas y media hasta Nahuel Pan, o de seis horas hasta El Maitén.
Grandes cantidades de ovejas se destacan en el paisaje circundante. Entre Leleque y Nahuel Pan se van sumando, cercanas a las vías, manadas de guanacos y ñandúes. El trayecto final se realiza a más de 700 metros de altura, transitando junto a las rocosas laderas del valle del arroyo Esquel.
Fanáticos por los trenes llegan a este rincón chubutense desde distintos lugares del mundo, para conocer esta joya ferroviaria del turismo argentino, un verdadero museo andante cuyos vagones, la locomotora y las vías sobre las que circula son consideradas una reliquia. Pero no sólo el tren, gran atractivo en sí que se destaca por sobre otros trenes del mundo, constituye el valor turístico. La formación y paisaje patagónico conviven asociados como “joyas” turísticas. El vapor de La Trochita se disipa en el límpido cielo sureño; sus pintorescos y elegantes vagones de madera ruedan por la angosta trocha sobre la estepa tapizada de flores silvestres y, andando, se va escurriendo en el imponente marco de la cordillera chubutense. Alguien, por haberlo vivido, lo refiere como un trencito de juguete movido por la imaginación de un niño, que disfrutan los adultos en medio de un paisaje conmovedor.
Para realizar la excursión, se parte de Esquel y transita un serpenteante recorrido de caprichosa geografía. Luego de unos cuantos kilómetros, se arriba a la localidad de Nahuel Pan, desde donde se regresa a Esquel. En los alrededores habitan, dispersos pero siempre resistiendo, centenares de mapuches, principalmente dedicados a la actividad pastoril y a la confección de artesanías en telar. Todos los años, en el mes de marzo, su principal ceremonia religiosa, llamada camaruco, los convoca al pie del cerro Nahuel Pan, para invocar a su dios Nguenechén.
En invierno, cuando la nieve blanquea el paisaje por el que se mueve el tren, los propios pasajeros agregan leños a la salamandra del vagón para mantener caliente el ambiente interior.
Toda una experiencia de principios del pasado siglo, vivida en el presente.
 /// Tierra del Fuego - El tren del Fin del Mundo.
A fines de 1909, comienza a funcionar sobre vías con trocha de 60 centímetros el Tren de los Presos, que deja de funcionar en 1952, hasta que en 1994 retomó su recorrido histórico, convertido ya en tren turístico. Conocido como Tren del Fin del Mundo, es una réplica del que transportaba a los presidiarios y abastecía de leña al penal y a los pobladores de Ushuaia. En la Estación del Fin del Mundo, cabecera del recorrido, se pueden conocer los talleres de mantenimiento y la historia en fotos del ferrocarril.
Por el mismo terraplén que recorrieron los presos 100 años atrás, ingresa al Cañadón del Toro y cruza el Río Pipo sobre el Puente Quemado. Se detiene en la estación Cascada de la Macarena, donde se ha reconstruido un asentamiento yámana, etnia originaria de hace cientos de años.
Desde un mirador se observa el Valle del Río Pipo y la naciente de la cascada en la cadena Le Martial.
El recorrido continúa a la vera de un bosque subantártico bordeando un turbal, hasta la Estación del Parque, con posibilidad de visitar el fascinante Parque Nacional Tierra del Fuego, ubicado en las ecoregiones de Bosque Patagónico y Altos Andes, caracterizado por un paisaje de montaña de relieve abrupto y escarpado, con valles y glaciares, propios de un lugar maravilloso.
 
 /// Desde el Ecológico de la Selva hasta el central Entrerriano.
Son varios los trenes que recorren los caminos turísticos de la Argentina. Tal es el caso del Tren Ecológico de la Selva, que lo hace dentro del área de Cataratas en el Parque Nacional Iguazú.
Propulsado por una locomotora a gas fabricada en Inglaterra, produce un bajo impacto ambiental. Parte del Centro de Visitantes; bordea el río Iguazú pasando por la Estación Cataratas, para finalizar en plena Garganta del Diablo. Su traslado no supera los 20 km/h, lo que permite una mejor contemplación del paisaje.
El Tren de la Costa, inaugurado en 1995, es el ferrocarril más moderno de la Argentina. Parte de la estación Maipú, en Olivos, sigue paralelo a la costa del Río de la Plata, pasando por las elegantes zonas residenciales de la zona norte del Gran Buenos Aires. Los pasajeros pueden ascender y descender del tren tantas veces como lo deseen, armando su propio itinerario. En sus estaciones se puede acceder a pintorescos cafés, restaurantes, shopping, cines y paseos. El recorrido culmina en la estación Delta, en el Tigre, con la posibilidad de visitar el casino y el Parque de la Costa, y realizar paseos en barco por las famosas islas. Cada 20 minutos, de 7 a 23 horas, sale una formación, todos los días del año.
El Tren de las Sierras, todos los sábados, parte desde el barrio de Alto Verde, a 12 km de la ciudad de Córdoba, adentrándose en los apacibles paisajes serranos del Valle de la Punilla.
Entre curvas, túneles y puentes, atraviesa pintorescas villas hasta llegar al dique San Roque, donde se realiza una parada.
Atraviesa luego el arroyo Cosquín, por un puente de 150 metros de largo, para ir trepando hasta alcanzar, al llegar a la estación de La Cumbre, los 1111 metros. Continúa luego por las localidades de Cruz Grande y Los Cocos, finalizando el recorrido en Capilla del Monte, donde se disfruta de un almuerzo y de una recorrida por los alrededores.
El Central Entrerriano, partiendo los domingos a las 9 desde Villa Elisa, Entre Ríos, realiza un paseo histórico.
Tras una hora y media de viaje, llega a la localidad de Caseros, desde donde un bus traslada a los pasajeros hasta el histórico Palacio San José, para participar de una visita guiada.
 /// Una formación de 1912, con "suite presidencial".
En Bariloche, a poco de cumplirse los 100 años de la llegada del primer tren a la Patagonia, otro tren ha comenzado a prestar servicios turísticos. Se trata de una formación que data de 1912, con un máquina escocesa a vapor, con capacidad para desarrollar hasta 100 km/h, entre cuyos vagones se encuentra uno de categoría “suite presidencial”, con tres dormitorios, sala de estar, baño con bañera y una estufa a leña. La formación se integra, además, con dos coches de clase turista, dos comedores, un furgón de cola, y otro como taller rodante. El viejo tren ha sido remodelado respetando sus características originales. Los siete vagones de época están construidos en madera y pueden transportar 250 pasajeros.
La clase turista conserva sus asientos de madera tapizados en pana, la grifería de bronce en los baños, las elegantes tulipas de época y los herrajes de hierro en las viejas ventanillas a guillotina.
Uno de esos vagones, un coche dormitorio del ferrocarril del Oeste construido en 1910 en Birminghan, Inglaterra, conserva su camarote principal, y otro, montado con carrocería en pinotea en ese mismo año sobre un chasis Giousester, mantiene sus características originales. Otro que data de 1914, se integra con un living-room, cómodos sillones, escritorio y un hogar a leña. Incluye tres camarotes dobles, baño, cocina y dependencias de servicio.
Dos vagones de primera clase, también de 1910, construidos en madera de cedro y caoba, tapizados en pana roja y verde, se utilizan como coche comedor. Se ha instalado una red de comunicación en todo el tren que permite escuchar al guía de turismo.
El viaje se inicia en San Carlos de Bariloche pasando sobre el puente del río Ñirihuau, y termina su recorrido en Los Juncos. Allí se ofrece un almuerzo típico para luego darles a los pasajeros la libertad de realizar caminatas, un recorrido a caballo por los alrededores, una visita a la gruta de la virgen, o un simple un descanso contemplativo a orillas de la laguna de Los Juncos, poblada de especies protegidas. En el verano se instalan lugares para asados patagónicos y visitas a granjas ecológicas.
En el nuevo tren turístico de Bariloche el costo de los pasajes es igualitario: todas las clases tienen el mismo valor.
La vieja máquina a vapor, el olor de la madera y la ambientación de los vagones, el ruido de su andar por las vías, despierta reminiscencias de aquel pasado que regresa en ese lento andar por esas inmensas e incomparables soledades patagónicas.
 
 /// Información
 
 - Tren a las Nubes - Salta.
 Tel: 0800-888-NUBES (6823)
 Salta: Estación de Salta (Ameghino y Balcarce) - Salta  Capital.
 Tel.: +54 (0387) 4223033 / 4220957
 info@trenalasnubes.com.ar
 http://www.trenalasnubes.com.ar/

 - La Trochita - Esquel.
 Tel: 02945-451403
 http://latrochita.org.ar/

 - Tren del Fin del Mundo - Ushuaia.
 Salidas 9:30 y 15. El tren opera los 365 días del año,  ajustando horarios y salidas a la época del  año.

 
 
 /// Trenes
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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