La provincia de Neuquén
atesora algunos de los más bellos paisajes de la
Patagonia. Desde sus atrapantes y áridos Andes al Norte,
pasando por los maravillosos bosques de Pehuen en
Copahue a Aluminé hasta las zonas más húmedas de la
cordillera al Sur como San Martín, Villa La Angostura
donde se encuentran exuberantes bosques. Además tiene
turismo paleontológico en El Chocón, rupestre en Las
Lajas, termas con propiedades medicinales en Copahue y
una reserva faunística en Zapala. Excelente
infraestructura lo acompañará en estos destinos.
- Clima.
La Patagonia andina tiene un clima frío húmedo. Las
temperaturas oscilan entre 6 y 8 ºC. Los vientos del
oeste, que se originan en el océano Pacífico, producen
abundantes precipitaciones, especialmente en invierno.
La corriente de vientos húmedo del Pacífico asciende por
los Andes, se enfrían, su humedad se condensa y se
producen copiosas lluvias en ambas laderas y en los
valles. En algunas zonas las lluvias y nevadas superan
los 4.000 mm anuales.
En las cimas de las montañas más elevadas se forman
glaciares. Estos son formaciones de nieve que se
compactan y se transforman en hielo.
- Gastronomía.
Las comidas de corte regional servidas en el territorio
neuquino están relacionadas fundamentalmente con la
preparación de las piezas de caza y pesca que ofrecen
las regiones boscosas y lacustres.
Ciervo o jabalí, truchas o salmones son manjares propios
de la cocina autóctona, así como las tortas de cassis.
Las carnes encuentran en el ahumado el sabor típicamente
neuquino.
- Recreación.
Neuquén es una de las puertas de entrada a la Patagonia,
una provincia plagada de encantos y bellezas increíbles.
Su ubicación en el oeste patagónico, junto al macizo
andino y amparada por climas diversos nos perfilan
algunos lugares de recreación que podemos hallar en
nuestra visita.
Este es el lugar adecuado para los que desean zonas de
montañas para la práctica de andinismo o ski.
El manchón encadenado de lagos que la surcan de norte a
sur son un gran atractivo, si además hacemos notar los
bosques de coníferas que los flanquean, que pasan del
blanco invernal a una paleta multicolor durante el
verano, y dan a las apacibles villas neuquinas un
aspecto encantador.
Estos inmensos y cristalinos espejos naturales son
complementados por los que, de forma artificial,
nacieron de las represas que abundan en el territorio
neuquino y que constituyen por sí un atractivo más.
Termas, cuevas y yacimientos palenteológicos y
arqueológicos son espacios con que la naturaleza ha
privilegiado a la provincia y que se presentan abiertos
para la curiosidad y el disfrute de quien se acerque a
ellos.
La capital provincial es la principal ciudad patagónica
y en ella se pueden encontrar los espacios recreativos
propios de toda urbe con un plus de tranquilidad que le
da su vida apacible.
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