La provincia de Córdoba,
al combinar una climatología de gran calidad en forma
conjunta con una superficie que contiene tanto sierras
como llanuras, se ha posicionado en los últimos años
como uno de los destinos turísticos preferidos.
Posee una gran red de comunicaciones y accesos que
permiten la entrada y salida de la misma por casi todos
los medios de locomoción existentes.
La provincia de Córdoba está situada en el centro del
territorio continental de la República Argentina.
Limita al norte con las provincias de Santiago del
Estero y Catamarca, al oeste con La Rioja y San Luis, al
sur con La Pampa y Buenos Aires, y al este con Santa Fe.
- Como llegar.
Las principales rutas de acceso a la provincia son:
- Ruta Nacional Nº 9: Por
el sureste, nos conecta con la Capital Federal,
provincia de Bs. As., parte de la provincia de Santa Fé
y la Ciudad de Rosario; mientras por el norte nos
conecta con las provincias de Santiago del Estero,
Tucumán, Salta y Jujuy.
- Ruta Nacional Nº 19: se
llega desde las ciudades de Santa Fe y Paraná y la
provincia de Entre Ríos.
- Ruta Nacional Nº 60: une
nuestra provincia con Catamarca.
- Ruta Nacional Nº 38: nos
conecta con la provincia de La Rioja.
- Ruta Nacional Nº 20: nos
conecta con las provincias de San Juan y Mendoza.
- Ruta Nacional Nº 36, nos
conecta con el sur del país, La Pampa, Río Negro, Chubut
y Santa Cruz, y juntamente con la Ruta Nacional Nº 8 nos
une con la provincia de Mendoza.
- Clima.
Aire puro, abundante sol, y temperaturas agradables en
casi todos los meses del año, tiñen el paisaje de
diferentes tonos a medida que la estaciones van dejando
colores en la vegetación. Tantas son las cualidades de
este clima, que años atrás, cuando la medicina aún
mantenía una estrecha relación con la naturaleza,
Córdoba
era recomendada como lugar en donde aliviar los males
respiratorios y otras enfermedades.
- Tiempo cálido y húmedo, con
vientos del Norte:
Los vientos son constantes y soplan durante períodos de
tres o cuatro días, disminuyendo al llegar la noche.
Sobre el relieve de las sierras se forman nubes que
tienden a desaparecer cuando cae la tarde. Este seudo
frente de tormentas rara vez produce lluvias, a
excepción de algunos meses en que suelen sorprender con
algunas precipitaciones dispersas. Al atardecer, las
nubes comienzan a teñirse de naranja, transformando los
relieves de la provincia en encantadoras imágenes.
- Tiempo tormentoso, con Vientos
del Sur:
El cambio climático suele producirse con vientos del
Sur. Precipitaciones que a partir del mes de octubre
suelen ser abundantes y producir crecidas en los cursos
de agua que bañan el relieve de la provincia. Por lo
general, estas lluvias son de corta duración y pronto el
cielo se despeja. Cuando esto sucede, un renovado verde
cubre las sierras de Córdoba.
- Tiempo frío de Invierno:
En los meses invernales de julio y agosto, se gozan días
de calma con gran transparencia. Durante el día, la
temperatura no se mantiene demasiado baja, pero
desciende importantemente en la noche. Es imprescindible
tener en cuenta que no existen extremos climáticos en la
provincia, por lo que en la mayoría de su territorio las
temperaturas no descienden, ni ascienden, a niveles
intolerables.
- Tiempo de sudestada:
Esta sudestada en invierno produce precipitaciones
ligeras y prolongadas que se acentúan pudiendo
convertirse en nieve en las altas cumbres o pampas de
altura.
El clima cordobés es típica expresión de una zona
templada, con características específicas de provincia
mediterránea. Caminar por el lecho de los ríos,
refrescarnos en sus ollas naturales cuando en verano el
clima es propicio para remontar las playas de Punilla.
Alojarnos en cabañas alpinas, desde la calidez de un
hogar prendido mientras por la ventana asoman los
pinares nevados del invierno en Calamuchita. Primavera
estalla con mil colores, cubre la sierra de verde, tiñe
de blancas flores la acacias de San Clemente, los
dominios de las Sierras Chicas, el frondoso parque de
Santa Catalina. Cuando el otoño cae en forma de hojas
secas, el Norte brilla bajo un cálido sol, la capital
cordobesa se pinta en dorados y ocres, los dominios de
la cañada, las iglesias y sus campanarios lucen mejor
que nunca. Cada rincón de la provincia cambia con el
paso de las estaciones, con el de las lluvias y las
temporadas de verano. Esto mismo es Córdoba, un sólo
paisaje que estalla en mil paraísos que cada día se van
renovando. |