El campo y sus
tradiciones, el sol y el mar, el sosiego y la aventura,
el delta y sus misterios, a todo invita la provincia de
Buenos Aires. Estancias de variada arquitectura, donde
se respiran historia y costumbres criollas, en plena
llanura pampeana con la magia de un vasto espacio de
lejanos horizontes. Kilómetros de arena que acaricia el
Atlántico, médanos interminables, playas solitarias y de
las otras, noches sofisticadas y movidas.
Placidez de greens, vértigo de parapente y aventura del
trekking, todo cabe en las serranías de Tandil y en
Sierra de la Ventana, distantes y diferentes de la
desembocadura del Paraná, donde un sinfín de islas
también incitan a quietud y andanzas insospechadas.
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